El adiós del más grande: Lionel Messi
El 31 de agosto de 2026 quedará grabado como el día en que el fútbol argentino vio cerrarse el capítulo más glorioso, complejo y emotivo de su historia moderna. A través de una sentida publicación en su cuenta de Instagram, Lionel Messi anunció su retiro definitivo de la selección albiceleste. La decisión, que el capitán ya había meditado tras la final de la Copa del Mundo de 2026, terminó por consolidarse luego del doloroso fallecimiento de su padre y mentor, Jorge Messi, ocurrido el pasado 8 de agosto de 2026. Se cierra de esta manera una trayectoria internacional de 21 años en la que disputó 207 partidos, convirtió 125 goles y alzó seis títulos sumando sus etapas juveniles y la absoluta.
La leyenda de Messi con la camiseta nacional no se explica únicamente a través de sus noches de gloria; sus momentos de oscuridad, críticas y derrotas dolorosas son indispensables para entender su dimensión humana y su resiliencia. Su camino internacional estuvo lleno de espinas desde el primer día: su debut con la selección mayor, el 17 de agosto de 2005 ante Hungría en Budapest, terminó en pesadilla cuando fue expulsado por tarjeta roja directa apenas un minuto y medio después de haber ingresado a la cancha.
Durante su primera gran etapa en la absoluta, la relación con su tierra estuvo marcada por la distancia y la incomprensión. Amplios sectores de la hinchada y de la prensa argentina lo criticaron duramente, acusándolo de una supuesta "falta de pasión por la camiseta", instalando la idea de que se sentía "más catalán que argentino" y reprochándole de manera constante que no cantara el himno nacional en la previa de los partidos.
El dolor deportivo más hondo se consolidó en una serie de finales perdidas que parecían una maldición ineludible: el subcampeonato en la Copa América de Venezuela 2007 al caer 3-0 contra Brasil, la desgarradora derrota 1-0 en la prórroga de la final del Mundial de Brasil 2014 frente a Alemania, y las consecutivas caídas por penales ante Chile en la Copa América 2015 y la Copa América Centenario 2016. En esta última, la imagen de un Messi desolado tras fallar su tiro en la tanda de penales enviando la pelota por encima del travesaño conmovió al mundo. La presión acumulada y el peso de la frustración pública apretaron un nudo insoportable que lo obligó a renunciar temporalmente a la selección bajo la célebre frase: "Se terminó para mí la selección".
Aunque regresó por amor a su país, los golpes continuaron. Experimentó la frustración en el Mundial de Rusia 2018, donde erró un penal decisivo en el debut ante Islandia antes de quedar eliminados en octavos de final ante Francia. En la Copa América 2019, sufrió la dolorosa caída ante Brasil en semifinales bajo un polémico arbitraje y terminó expulsado en el partido por el tercer puesto contra Chile tras un altercado con Gary Medel. Incluso en el cierre de su carrera, conoció la amargura de quedar subcampeón del mundo en 2026 al caer en la prórroga de la gran final frente a España.
Pero la verdadera grandeza de Leo radicó en su negativa a darse por vencido. La unión inquebrantable con su pueblo comenzó a sellarse en el Maracaná durante la Copa América 2021, donde Argentina venció a Brasil en la final y rompió una dolorosa sequía de 28 años sin títulos importantes.
Ese logro supuso la liberación absoluta de un grupo que luego tocó el cielo con las manos al conquistar de forma consecutiva la Finalissima 2022 en Wembley, la Copa Mundial de la FIFA en Qatar 2022 en la mejor final de la historia ante Francia, y la Copa América 2024 en Miami frente a Colombia. Sumando sus éxitos juveniles (el Mundial Sub-20 en 2005 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008), Messi se retira habiendo conquistado seis torneos con la Albiceleste, transformando el antiguo escepticismo en una devoción nacional absoluta.
A sus 39 años, Messi disputó en Norteamérica su sexta Copa del Mundo, estableciendo un récord de longevidad en el fútbol masculino masculino. A pesar de caer en la gran final ante España el pasado 19 de julio de 2026, el desempeño individual del astro rosarino fue digno de un mito viviente: marcó ocho goles y dio cuatro asistencias a lo largo del certamen, ganando el Balón de Plata del torneo.
En esta última cita, Messi se convirtió en el argentino de mayor edad en convertir en un Mundial y superó la histórica marca de Miroslav Klose para consagrarse como el máximo goleador masculino de la historia de las Copas del Mundo con 21 tantos.
El impacto de Messi en Argentina ha superado los límites del campo de juego, transformándose en el mayor ejemplo de resiliencia y superación ante la adversidad para toda una sociedad. Como muestra de agradecimiento por su extraordinaria trayectoria, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) determinó un homenaje único: todos los partidos de la octava fecha del Torneo Clausura local se detendrán en el minuto diez para aplaudirlo durante un minuto completo. Un tributo histórico para quien enseñó a todo un país que la redención siempre es posible si se sigue intentando.
Querido Leo:
Gracias. No solo por las gambetas, los tiros libres imposibles al ángulo y las copas que finalmente levantaste al cielo. Gracias, sobre todo, por las cicatrices. Gracias por enseñarnos que incluso los más grandes sufren expulsiones injustas, caen en finales dolorosas, yerran penales decisivos y son cuestionados por su propia gente. Gracias por mostrarnos el valor de levantarse una y otra vez, por volver a intentar cuando la lógica decía que era hora de rendirse y por vestir la camiseta celeste y blanca con el alma durante más de dos décadas. Tu historia con la Albiceleste es el relato perfecto de que la persistencia vence al destino. Argentina te estará eternamente agradecida, Capitán.
- Hecho por Verde Lucia
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